Cuando el Santander era un banco verde

Si hablamos del banco Santander se nos viene a la mente un rojo intenso, el mismo rojo que Ferrari y el equipo de Fórmula 1 que patrocinan. Y es que en los últimos años, este banco ha potenciado su marca mucho, la ha hecho protagonista de muchos eventos y la ha implantado en sus adquisiciones (sobre el Central Hispano en España, el Abbey de Inglaterra…). Sin embargo, puede resultar sorprendente encontrarnos con que el banco más famoso del país estaba íntimamente asociado a otro color. Todos tenemos un pasado, y el del Santander es verde.

Al igual que la mayoría de empresas del país (ya lo vimos con Telefónica), el Banco Santander no tomó conciencia de cuidar su identidad visual hasta los años 60. Anteriormente, bastaba con escribir el nombre del banco en cada comunicación, sin preocuparse de elegir una misma tipografía cada vez ni, por supuesto, quedarse con un color corporativo. Lo más que se aproximaba a un logo corporativo era la presencia, en ocasiones, del escudo heráldico del banco que mostraba el rancio abolengo de la entidad:

Diferentes logotipos del Banco Santander en su publicidad entre los años 40 y los 60, con multitud de tipografías y composiciones distintas

Pero llegaron los años 70 y el Santander decidió ponerse al día. Al igual que el resto de bancos, apostó por una imagen conservadora para transmitir solidez y garantía. En plena crisis y cambios políticos, el objetivo no podía ser (solo) ser cercanos o accesibles: el Banco tenía que parecer una institución incorruptible. Por eso prácticamente todas las entidades optaron por logos compuestos por sus iniciales encerradas en un círculo o cuadrado. Y así es como el Banco de Santander construyó el suyo, con BS y el color que habían elegido: verde.

Y este color se convirtió en el corporativo del banco con tanta presencia como la que hoy tiene el rojo. Así podemos verlo, por ejemplo, en anuncios de la época, bien verdes:

Anuncio de 1980 en el que aparece el logotipo BS del Banco Santander en verde

En julio de 1987 el Santander decidió estrenar una nueva imagen. El escenario había cambiado, España entraba en Europa y la mayoría de empresas comenzaban a tomar en serio su identidad visual y a cuidarla. Ahí es cuando el Santander adoptó el símbolo de la llama que hoy conocemos… pero en verde:

Así lo contaba su manual de identidad visual, donde además se muestran los logos de las por entonces filiales del grupo, como Banca Jover o Banco Comercial Español:

Y de nuevo, el verde era fuerte en su publicidad:

Anuncio del Banco Santander en 1989

La duración de esta imagen fue muy corta. El banco Santander no tardó en dejar atrás su color corporativo. El reposado verde dio paso a un agresivo rojo. La competencia era feroz, dos de sus adversarios se habían unido para formar el BBV, cuyo color corporativo era un intenso azul, y el Santander entró en guerra tanto con productos (las cuentas de alta remuneración) como con una imagen corporativa opuesta, en rojo brillante, que además coincide con el color de la bandera de Cantabria.

Seguramente no sea casualidad que en tantos sectores los colores corporativos de los principales competidores sean el azul y el rojo: telefonía (Movistar y Vodafone), refrescos (Coca-Cola y Pepsi), política (PP y PSOE), banca (Santander y BBVA).

Años después el Banco Santander seguiría creciendo, cambiaría su marca temporalmente por Santander Central Hispano (con un logo con el nombre BSCH que no duró mucho), volvería a simplificarla con una nueva tipografía más fina volviéndose a llamar Santander, sin el «Banco», y rediseñaría ligeramente su wordmark y logo en 2018. Pero desde entonces lo que no ha cambiado es el rojo que ya identificamos como parte del ADN de esta marca… aunque tenga un pasado muy verde.

8 comentarios

Queremos ser tu banco.

No es una contradicción?
1. el banco es de bputin.
2. y yo digo: tio! jamas lo vas a conseguir.

No sé si será casualidad o no, pero el cambio del verde al rojo pudo suponer una «alianza» con el territorio original del banco. La bandera de Cantabria, de donde es capital la ciudad de Santander, es blanca y roja y podemos intuir en cierta manera que la llama del logo está formada por dos banderas cántabras!

Yo creo que el logo es una serpiente roja rodeando una llama blanca, y por ese motivo, no se le ve la cabeza. Si la serpiente fuera blanca, la cabeza no se mimetizaría con el fondo rojo.

Así actúa la serpiente, sigilosamente. sin que la veas llegar…

Otro buen ejemplo de la rivalidad rojo/azul se da en las empresas de autobuses, con ALSA (azul y gris) y Avanzabus (rojo y blanco).

No, Antonio, nada que ver con la bandera cántabra. De hecho Botín padre, se alarmó cuando la provincia de Santander pasó a ser Cantabria, porque les quitaba el nombre al banco.

El rojo fue un empeño personal de Emilio Botin —hijo— con ese color, recordemos la corbata roja en el banco. O la vestimenta del banquero recientemente fallecido.

Respecto al verde era un turquesa y no verde.

Tengo un recuerdo borroso de los años 80 en que el Banco Santander se hizo llamar «Bansander». Fueron los años de Banesto (Banco Español de Crédito), Bancobao (Banco de Bilbao) o Bancaya (Banco de Vizcaya). Efectivamente hace muuuchos años, tantos que no existía el BBVA, ni siquiera el BBV. También las cajas acortaron su nombre y por ejemplo la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid pasó a ser CajaMadrid. ¿Alguien más lo recuerda?

Vaya, resulta que la memoria no me fallaba, y Fernando ya habló de esto en octubre de 2015 en este mismo blog