Programas de televisión que cambian de nombre por cambios de cadena, de hora… o demandas judiciales

Aunque a veces no lo pensemos, los programas de televisión son los productos con los que las cadenas y productoras llegan a nosotros, y como tales, su nombre también forma parte de su marca. Y si en el resto de sectores cambiar el naming es un proceso delicado, aquí no lo es menos. Sin embargo, existen multitud de programas televisivos que han modificado su título. Algunos ligeramente, otros radicalmente… a veces porque querían, otras veces obligados.

¿Repasamos algunos ejemplos de cambios de naming en televisión?

Cambio de día o frecuencia de emisión


En La Sexta, por ejemplo, varios de sus programas se estrenaron como semanales y se conviertieron en diarios a raiz de su éxito, cambiando ligeramente su nombre. Así, El Analista Catódico pasó a llamarse Diario del Analista Catódico; mientras que Sé lo que hicisteis la última semana recortó su nombre a Sé lo que hicisteis… cuando se emitió de lunes a viernes.

Hoy en día, con la competencia y la contraprogramación a flor de piel, no es frecuente que el nombre de un programa incluya el día de emisión, pero antiguamente sí que lo era. Así, el programa musical de los años 60 en TVE Amigos del martes pasó a llamarse Amigos del lunes con su cambio de día; o del infantil de los sábados De 12 a 2 que al cambiar de horario de emisión se conviertió en Sabadabadá… y al pasar a emitirse los jueves, decidió dejarse de referencias temporales y se bautizó como Dabadabadá. Caso aparte es el de Cuatro, que no tuvo problemas en emitir su Saturday Night Live… los jueves.

Ediciones veraniegas


También es costumbre que en verano los programas cambien ligeramente su nombre cuando los sustitutos se hacen con él. Así, por ejemplo, El programa de AR pasa a ser El programa del verano, o Espejo Público pasa a ser Espejo Público de verano. Con algo más de originalidad, el programa de humor Homo Zapping creó una edición especial para la sobremesa del verano que se llamó Homo Zapping Tours, mientras que Buenafuente se convirtió en Buenafuente ha salido un momento.

Circunstancias externas al programa


A veces, el presentador se cansa y decide irse, pero ¿Y si el programa lleva su nombre? El caso más paradigmático de esto es el talk show de Antena 3 El Diario de Patricia, presentado por Patricia Gaztañaga. Durante el verano mutaba a El Diario de verano, pero cuando la presentadora vasca decidió abandonarlo para fracasar en el resto de proyectos que emprendió, sus responsables decidieron llamarlo El Diario a secas.

En otras ocasiones, puede ser una empresa la que reclame sus derechos sobre el nombre elegido. Por eso el surrealista reality show Hotel Glamour tuvo que cambiar su nombre por Hotel Glam cuando la revista Glamour consideró que un programa protagonizado por Paco Porras, Tamara, Pocholo o Aramís Fuster hacía un flaco favor a su nombre. Algo parecido pasó con TVE y su serie estrella Cuéntame, que tuvo que transformarse en Cuéntame cómo pasó al estar registrada la primera marca.

Ante la crisis desatada por el boicot a sus anunciantes, Telecinco decidió eliminar su programa La Noria y sustituirlo por El Gran Debate, un formato muy similar con el mismo horario de emisión, productora y presentador que suponía básicamente un spin off de la sección de debate del anterior.

Cambio de cadena


El nombre de un programa puede ser propiedad de la cadena o de la productora responsable del producto. En caso de que una cadena de la competencia haga una oferta al equipo para cambiarse de canal y no puedan llevarse el nombre anterior, hay que ingeniárselas…

Estas semanas, Antena 3 está promocionando su nueva serie Amar es para siempre, que continúa las mismas tramas con los mismos actores de la ya finalizada Amar en tiempos revueltos. La similitud del nombre es tan poco casual como la que utilizó hace algunos años al fichar a Maria Teresa Campos, que realizaba el programa Día a día en Telecinco, para uno nuevo llamado Cada Día.

Telecinco también ha experimentado cambios de este tipo. Cuando se hizo con el formato de famosos bailando en prime time, no pudo seguir utilizando el nombre Mira Quién Baila y debió cambiarlo sobre la marcha por Más Que Baile, lo que no ayudó a que el programa tuviese cualquier tipo de éxito. De la misma manera, cuando se hizo con la productora, el equipo y los actores de Aquí no hay quien viva, Antena 3 se puso a la defensiva y registró el nombre de la serie y sus principales frases como marcas (incluyendo «Un poquito de por favor» y «Radio patio»). Finalmente, la nueva producción de comedia sobre vecinos se estrenó con el nombre de La que se avecina.

Nuevo impulso al programa


A veces los nombres cambian sin razón aparente, pues el programa continúa siendo el mismo, en la misma cadena y con el mismo presentador y horario. Puede tratarse de un cambio para tratar de reforzar el programa o por alguna cuestión contractual entre productoras.

Por ejemplo, el programa más veterano de la televisión, Informe Semanal, nació en 1973 con el mucho menos conocido nombre de Semanal Informativo. En un contexto completamente diferente, Telecinco cambió el nombre de su programa de cotilleo Salsa Rosa por el de Sábado Dolce Vita con un cambio de productora, y recientemente su Sálvame Deluxe se ha convertido en Deluxe para evitar asociarlo demasiado al programa Sálvame Diario.

Tras casi 10 años de ausencia en la pantalla, el antiguo formato de La Ruleta de la Fortuna volvió a emitirse, con un pequeño cambio de nombre: ahora es La Ruleta de la Suerte. A veces este cambio se produce entre temporada y temporada de serie: Javier ya no vive solo pasó a ser simplemente Javier. En alguna ocasión he leído a sus responsables decir que la idea era que cada temporada el nombre de la serie cambiase, añadiendo a Javier una coletilla sobre el devenir de los acontecimientos.

Y un par de curiosidades

Ya que hablamos de naming de programas, algunas curiosidades. Por ejemplo, que Espejo Público, hoy magazine de éxito en las mañanas de Antena 3, fue el nombre de un programa de reportajes al más puro estilo Informe Semanal que se emitió en esa misma cadena presentado, entre otros, por Pedro Piqueras.

Y el hecho de que el público elija un nombre por votación popular no es algo nuevo. En 2001, Antena 3 ya abrió un buzón para permitir que su audiencia eligiese el nuevo nombre de su late night con Máximo Pradera. Entre las propuestas recibidas se abrió una votación entre Max Attacks y Maldita la hora, ganando este último la competición, que me recuerda mucho a la de Spanair.

7 comentarios

A mi me parecía muy curioso el programa «Corazón de primavera/verano/otoño/invierno» que cuando hacía aparición en algún tipo de gala de premios debian llamar «Corazón de…», y que ahora se llama simplemente «Corazón».

Otro ejemplo podría ser la mutación de «Gente» en «+Gente», un programa completamente distinto aunque en franja similar.

Genial artículo! Otros ejemplos: en los años 90 había un magazine en TVE que se llamaba «el show de la una», en referencia a su hora de emisión. Con el tiempo, cambió levemente de hora (no recuerdo si se adelantó o se retrasó levemente la hora de inicio) y pasó a llamarse «el show de la Primera».

Y el mítico «un, dos, tres… Responda otra vez», en su última etapa se llamó «…a leer esta vez».

A Jesús Mariñas no le gustó el cambio. Dijo que DEC parecía el nombre de una marca de leche.

En estos momentos empieza nueva temporada de «Torres y Reyes» en La 2, solo que el cambio de presentadores ha obligado a renombrarlo como «Alaska y Coronas».