Correos: un mismo símbolo en tres identidades visuales

El símbolo de la cornamusa coronada de Correos es uno de los más reconocidos de España. Obra del diseñador Cruz Novillo, se estrenó a finales de 1977 como imagen de la Dirección General de Correos y Telégrafos y de la Caja Postal.

Como ya comentamos en un artículo anterior, la cornamusa ya era un icono del servicio postal a nivel internacional, así como el color amarillo.

En España también se utilizaba la bandera española como identificativo, al igual que sucedía en otra empresa pública como los estancos de Tabacalera, pero en general, al igual que en casi todas las empresas y especialmente en las públicas, no existía un logotipo inalterable como tal. Por su parte Caja Postal utilizaba una cornamusa en la que se había insertado e símbolo de las cajas de ahorros:

caja-postal

Por lo tanto, fue en 1977 cuando nace la identidad visual moderna de Correos. Y una de las pruebas de que se trata de un buen símbolo es que desde entonces Correos ha cambiado dos veces de imagen, pero su símbolo sigue siendo el mismo.

La primera identidad: el símbolo en rojo

Cuando se estrenó en 1977, sus colores eran el rojo y el amarillo, según explicaba Cruz Novillo en ABC, porque «nadie mejor que los organismos públicos como Correos para representar en su emblema los colores de la bandera nacional».

Funcionaba en muchas ocasiones de manera aislada (en otro artículo propuse que volviera a ser así), y cuando era necesario iba acompañado de la leyenda Caja Postal o de Dirección General de Correos y Telégrafos, según el caso:

direccion-general

Captura-de-pantalla-2012-01-11-a-las-12.26.06

Segunda identidad: Correos y Telégrafos como marca

A principios de los años 90, la marca Correos se moderniza. Abandona el color rojo y lo sustituye por gris, y aparece el lema Correos y Telégrafos bajo el símbolo, que permanece inalterable.

correos2

Tercera identidad: solo Correos

Esta imagen permanece en activo hasta la primera mitad de los años 2000, en la que se estrena una nueva identidad. Desaparece Telégrafos del nombre, que se simplifica a simplemente Correos. Se mantiene el color amarillo, pero el gris pasa a ser ahora azul oscuro. Y por supuesto, se mantiene inalterable el símbolo, aunque pierde algo de protagonismo en algunas composiciones de la marca.

correos3

El problema que le veo a esta marca no es solo que se haga raro esa descompensación entre un texto tan grande y un símbolo descentrado, sino que la han cargado de cosas. Con la renovación de la arquitectura de las marcas del grupo, Correos pasa a llevar el subtítulo «Grupo Correos», lo cual queda un poco cacofónico. Personalmente creo que el nexo de unión entre todas las marcas del grupo podría haber sido precisamente el icono de la cornamusa coronada, al igual que lo fue en los 80 entre Correos y Caja Postal.

Además, la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) ha querido mostrar en los últimos años que es la dueña de Correos, y su logo debe aparecer obligatoriamente junto al del servicio postal, en una composición bastante fea. Aquí le vemos junto a Renfe, otra marca obligada también a llevar un lastre, en su caso del Ministerio de Fomento:

BsbH8BtIYAAlDFY

Pese a que haya sido actualizada gráficamente dos veces desde los 70, el icono inalterable de Correos demuestra que, cuando un diseño es perdurable en el tiempo y no se diseña con modas pasajeras, no necesita ser cambiado en muchos años. Desde luego la marca no se ve vieja y tiene potencia para seguir adelante.

3 opiniones en “Correos: un mismo símbolo en tres identidades visuales”

  1. La imagen que más me gusta de las tres es la gris, me parece la más elegante. Además, era una marca que permitía la sustitución de “Correos y Telégrafos” por su equivalente en las demás lenguas del país: “Correus i Telègrafs”, “Posta eta Telegrafoak” y “Correios e Telégrafos”, algo parecido a lo que ocurre en Renfe Cercanías. La “imposición” del nombre castellano “Correos” en todo el territorio no sentó demasiado bien a todo el mundo en su momento, tratándose además de un servicio que destaca por su cercanía al ciudadano.

  2. Pues el logo de correos me parece clásico, elegante, interiorizado en nuestra “identidad nacional” si me apuras, pero ¿atemporal? Se ve a la legua que es más hijo de su época que los Pegamoides…

    Y como informático, alucino que todas las webs de empresas estatales se publiciten aún con las tres W como subdominio. ¡Mal! No estamos en 1996. Nadie va a ir a http://ftp.renfe.com, o a smtp.correos.es. Un dominio desnudo ya se da por hecho que es de un servidor web.

  3. Antes del logo y símbolo gris de Cruz Novillo, hubo otro, hecho por un departamento interior de Correos: fondo negro, 3 líneas de color azul, rojo y amarillo, con la palabra Correos y Telé.. Y luego la línea divergia en dos.

    Aquello debía tipificarse como delito aunque duró unos años. Era un destrozo que no sé a quién convencieron para implantarlo. Llegó a implantarse en buzones y rótulos de oficinas e impresos, era similar a la identidad de «la Caixa».

    El azul actual es del Gabinete Técnico Echevarría y nunca me gustaron ni el anterior que hizo ni el actual. Esa «C» comiéndose el interletrado y estirada me parece una pirueta diseñil sin sentido. Correos, grupoCorreos no lo entiendo. Es una redundancia en esa marca sin sentido.

    Por otra parte siempre he pensado sino sería mejor llamarlo: Correo. Ya no hay correos que lleven mensajes a caballo.

    La suma de una letra con serifas tipo Garamond, y el simbolo de Correos del segundo rediseño de Cruz Novillo —el gris—, me chirriaba la combinación entre símbolo y logo.

    Las actualizaciones han sido 5: 2 Cruz Novillo, 2 G. T. Echevarría y 1 unos terroristas del diseño.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *