Palabras que en realidad son marcas

Hace unos años fue noticia que el diccionario Webster incluyó el verbo to google como sinónimo de buscar en internet. Y es que las marcas en ocasiones llegan a ser tan parte de nuestra vida que el lenguaje lo recoge y las incorpora.

Para una empresa, que su nombre se convierta en un genérico para definir a toda la categoría de producto tiene ventajas y riesgos. Por un lado, sin duda es un signo de éxito que la gente les relacione invariablemente con el producto. Se conserva además la ventaja de ser el único que puede utilizar legalmente un nombre muy reconocido por el público (como veremos en el caso de tiritas o gusanitos), mientras que la competencia tiene que recurrir a nombres más complicados y poco identificativos. Sin embargo también se corre el riesgo de devaluar la marca (¿buscar en Bing también es googlear?) o incluso que se olviden del origen del nombre.

Pero otras veces la palabra está tan interiorizada en nuestro subconsciente que nos sale sola, o incluso ignoramos que se trate de una marca comercial. A veces se hacen tan comunes que llegan a sobrevivir a las propias empresas que las crearon. Hagamos un repaso por algunas de ellas:

Guarrito

En Andalucía es muy común referirse al guarrito, un accesorio que no puede faltar en casa de los más manitas pero que en el resto de España llaman taladro. Y es que en el sur se acostumbraron a llamarlo por la marca de uno de sus primeros fabricantes, Warrington, que fue transformándose con el paso del tiempo en el entrañable guarrito.

Clínex

Estar constipado supone llevar en el bolsillo del abrigo un paquete de pañuelos desechables de papel, pero si preguntamos, la mayoría nos dirá que lo que llevamos son unos clínex, palabra creada a partir de la marca Kleenex de Kimberly-Clark.

Celo o fixo

La popular cinta adhesiva también es conocida como celo o fixo, por las primeras marcas de este producto que triunfaron en España: Cello Tape y Fixo. En algunas zonas de España, por la misma razón, se conoce como tesafilm.

Pan Bimbo

Ya puede ser Panrico, Hacendado o de cualquier otra marca: el pan de molde en nuestro país será por siempre pan bimbo, en honor a la empresa que lo introdujo en el país.

Papel albal

Junto al del pan bimbo, quizás uno de los casos más famosos de saber que estamos diciendo una marca pero ya mantenerla como genérico. Albal es uno más de los fabricantes de este producto, que para no hacer publicidad deberíamos denominar papel de aluminio.

Gusanitos

El popular snack de maíz frito salado, es en realidad una marca de su fabricante Risi, la única que puede llamarlos así.

Postit

Las notitas amarillas con un suave adherente para colocarlas en cualquier superficie fueron un invento de 3M, que las denominó Post-It. Sin embargo, este nombre se ha extendido a cualquiera, sea del fabricante que sea.

Típex

El famoso líquido corrector blanco también es fabricado por multitud de empresas, pero su introductor Tipp-ex ha hecho que nadie lo conozca por otro nombre.

Túper

Todos tenemos en casa una o varias fiambreras de plástico, especialmente si solemos comer en el trabajo. Seguramente la mayoría no sean de la marca Tupperware, pero eso no nos impide llamarlas igualmente túper o táper.

Sonotone

Cuando alguien lleva un audífono, con toda seguridad diremos que lleva un sonotone (o un Whisper XL, para los amantes de la vieja teletienda). Y es que Sonotone es una marca registrada.

Tiritas

No es un nombre cariñoso, o al menos, no es propiedad del público. Si en una farmacia pedimos unas tiritas, puede que nos den las de la marca Tiritas, por no haber especificado que nos referíamos a un apósito adhesivo.

18 comentarios

¡Buen repaso!

Añado una más: en Catalunya todo el mundo se refiere a las zapatillas deportivas o tennis como «vambas» porque, por lo visto, hace muchos años existía la marca «Vamba» para calzado deportivo.

La inmensa mayoría de la gente ni es consciente de que «vamba» no está admitido por la RAE (sí por el Institut d’Estudis Catalans), ni es una palabra que se use en el resto de España.

Alguien compra Danone en lugar de yogur?

Cambio el Fairy por el MISTOL

Menos común La Lechera para referirse a la leche condensada.

Cola Cao para cualquier marca de chocolate instantánea.

Donde yo vivo también se refieren al «Nescafé» para referirse al cafe instantáneo, el molido o en grano es café.

Y hace años el «Apolo» era el común para los cucuruchos de helado de cualquer marca.

Al papel de aluminio o «albal» también se le llama (al menos en mi infancia) «papel plata», nombre que odiaba pero que ahí está.

Solo he escuchado en Andalucía referirse al celo como «fixo», ¿la marca se implantó más allí que en otras partes de España?

Sí que deberías hacer una segunda parte del post 🙂

P.D. «Binguear» para «buscar en Bing» suena muy bien en español, ¿no? Jaja.

Este fenómeno se debe a la metonimia, figura retórica relacionada con la metáfora que, entre otras cosas, designa a un producto por su marca, como es el caso de ‘kleenex’.

Genial artículo, pero creo que faltan bastantes (o al menos aquí en Zaragoza así sucede).

Coca-cola: Refresco de cola.
Danone: Yogurt.
TBO: Tebeo.
Nescafé: Café instantáneo.
Cola Cao: Cacao en polvo.
Donuts: (En este caso no sabría ni cómo se debería llamar si no es por su marca xD).
Aspirina: Analgésico.

Y como curiosidad – respecto al verbo «to google» – en españa la RAE ya anunció que incluiría el verbo «tuitear» como acción de publicar en Twitter en su próxima edición.

De hecho, al fixo en Extremadura se le llama «Desafil», de Tesafilm, siempre me encantó 😉
Luego tenemos los Tampax, aunque cada vez más se les llama tampones, que parece que ahora nos da menos vergüenza que hace unos años. 

En mi curro a las carretillas elevadoras las llamamos fenwick y a las hidrolimpiadoras a presión, katcher.

¿Sucederá en más sitios?