¿Qué hace que cale un nombre?

Hace unos años, el Atlético de Madrid se mudó desde su antiguo estadio a las orillas del Manzanares a uno nuevo (o más bien, semi nuevo, ya que se había construido a principios de los 90 pero apenas se había utilizado) al que llamaron Estadio Metropolitano, en recuerdo de uno de sus campos históricos.

Sin embargo, la mayoría de gente se referían a él como «el Wanda» en referencia a su nombre patrocinado: Wanda Metropolitano (en referencia al grupo empresarial chino Wanda, uno de los accionistas del club en aquel momento).

En paralelo, el estadio del FC Barcelona se ha rebautizado como Spotify Camp Nou, pero en este caso dudo que nadie lo vaya a llamar «el Spotify». Ni siquiera «el Spoty».

¿Por qué? Aquí mis cuatro razones.

1. El estadio nunca se ha llamado Metropolitano a secas

La denominación con Wanda llegó a la vez que la inauguración del estadio. La denominación de Estadio Metropolitano apenas aparecía en señales de tráfico o mapas de transporte. El nombre de Wanda Metropolitano era lo que el usuario escuchaba en la tele, veía en el propio estadio y decía la gente.

Si el Atlético de Madrid hubiera invertido en su propia marca y durante el primer año de existencia del estadio no hubiera alquilado su nombre, «Estadio Metropolitano» habría calado más. Somos reacios a cambiar la manera que tenemos de llamar a las cosas. Esa es la diferencia con el FC Barcelona: la denominación Camp Nou está absolutamente integrada en nuestro vocabulario.

2. La marca delante

También influye el orden de los factores. Si el nombre hubiera sido “Metropolitano Wanda” creo que mucha más gente lo llamaría Metropolitano. En este caso está igualado con el Barça.

3. Una palabra corta

Por otro lado, “Wanda” es una palabra de dos sílabas, mientras que “Metropolitano” tiene seis. Por economía del lenguaje muchas veces tendemos a la palabra más corta y fácil de pronunciar. Wanda es más fácil de decir que su alternativa. Spotify, no tanto.

4 ¿Qué carajo es Wanda?

Según la Wikipedia, Wanda es un grupo empresarial chino opera en cuatro industrias principales: comerciales, hoteles de lujo, cultura, turismo, y tiendas. Sin embargo, estoy bastante seguro de que el 99 % de los ciudadanos madrileños jamás han tenido contacto directo con esta marca.

Wanda es más conocida por su patrocinio que por lo que vende. La mayoría de la gente no sabe a qué se dedica Wanda, y no me extrañaría que no pocos piensen que simplemente es un nombre de fantasía para el estadio. No suena tan agresivo, tan comercial.

Spotify, sin embargo, sí que es una marca conocida. Todos sabemos que es un patrocinio. Y por lo general no estamos dispuestos a integrar patrocinios en nuestro lenguaje.

Por eso, si en vez de Wanda hubiera sido otra marca más conocida (también de dos sílabas, tipo “Fagor Metropolitano” u “Orange Metropolitano”) no creo que el estadio fuese conocido como “el Fagor” o “el Orange” tanto como lo es “el Wanda”.

¿Y ahora, qué?

Desde hace unas semanas, el nombre oficial del estadio ha pasado a ser Cívitas Metropolitano, al acabar el patrocinio de Wanda y comenzar el de esta inmobiliaria extremeña.

¿Qué sucederá ahora? ¿la gente llamará al estadio Metropolitano? ¿Cívitas? ¿Wanda?

Yo apuesto por esto último. El estadio, durante un buen tiempo, seguirá siendo conocido en la calle como «el Wanda». Cuando un nombre cala en el lenguaje popular, es muy difícil que salga de ahí. Tenemos el caso de Comtessa, que tuvo que volver a ese nombre tras una época travestida como Vienetta. O la cantidad de gente que aún llama «Torres KIO» a los rascacielos hoy llamados Puerta de Europa o «Madrid Central» a la Zona de Bajas Emisiones de Especial Protección Distrito Centro (vale, en este caso es totalmente lógico).


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