Fósiles branderos: restos de marcas desaparecidas en nombres vigentes

Los más habituales de Marca por hombro ya conoceréis Arqueología Brandera, el repaso que hacemos en Twitter por marcas desaparecidas que siguen vigentes en algún lugar (rótulos, pegatinas, edificios…).

Pero hoy quería hablar de otro tipo de trozos de marcas desaparecidas, a la que podemos llamar fósiles branderos. Y es que igual que un mosquito se puede quedar atrapado en ámbar y conservarse tal cual con el paso de los siglos o los huesos de un animal quedarse marcados en rocas sedimentarias, hay marcas desaparecidas que permanecen fosilizadas en otras que les sobrevivieron. No se trata de licencias de marca (otro tema apasionante), sino de restos que nos hablan de una historia de empresas o marcas que ya no están entre nosotros.

No es raro que una marca lance un producto de éxito bautizado con una derivación de su propio nombre. Y tampoco es extraño que, años después, la empresa cierre, quiebre o cambie el foco de su negocio y venda este producto a otra empresa, que mantiene el nombre original porque aún retiene mucho valor. Ya se sabe: si algo funciona, no lo toques.

Así que hoy vamos a hacer un pequeño repaso por ellas. Vamos allá:

Minipimer

Marca fosilizada: PIMER

Aunque hoy es casi un estándar para denominar a las batidoras de mano, Minipimer es una marca registrada de Braun. Su origen es la empresa PIMER (Pequeñas Industrias Mecánico Eléctricas Reunidas), que lanzó este producto en 1959. En los 70, PIMER fue comprada por Braun, que eliminó la marca pero mantiene el nombre Minipimer para las batidoras en España.

Baygon

Marca fosilizada: Bayer

Vale, Bayer no es una marca desaparecida, pero la traemos aquí porque permanece fosilizada en un producto que ya no es de su familia: Baygon, un popular insecticida que hoy en día fabrica SC Johnson. Y es que la empresa química alemana inventó este producto en 1975 y lo bautizó con este nombre que lo relacionaba mucho consigo misma, pero en 2003 decidieron vender esta línea de negocio. Y ahí sigue, con ese Bay- que nos recuerda quién fue su primer nombre.

Fantasmikos y Mikolápiz

Marca fosilizada: Miko

Miko fue una empresa de helados que nació como hermana de su homónima francesa. Sin embargo, con el paso de los años separaron sus caminos: la Miko francesa es hoy propiedad de Unilever (y tiene allí su logo con el corazón y todo) mientras que la española se integró en el grupo Nestlé (junto a Camy y Avidesa). A pesar de que Nestlé unificó todas sus marcas bajo el nombre de Helados Nestlé, no dejó de vender helados míticos como Mikolápiz o Fantasmikos, que aún nos recuerdan su antigua madre.

Huesitos

Marca fosilizada: Hueso

Chocolates Hueso se fundó en el siglo 19 y toma su nombre de la familia Hueso, que mantuvieron su propiedad durante un siglo. En los años 70, ya desligada de esta familia, lanza unas ambrosías de chocolate a las que llama Huesitos por su reducido tamaño en comparación con otras tabletas comercializadas por la marca. En 1989, Cadbury compra Chocolates Hueso y elimina la marca, pero el nombre de Huesitos se mantiene, incluso a día de hoy, que es propiedad de Chocolates Valor.

Phoskitos

Marca fosilizada: Phoscao

Phoscao fue un cacao en polvo creado a principios del siglo 20, que en los años 60 fue comprado por su competidor Nutrexpa, fabricante de Cola Cao. Al cabo de un tiempo, Nutrexpa comenzó a producir pastelitos con el nombre Phoskitos. Parece bastante probable que se deba a una intención de relacionarlos con la marca de cacao que mantenían y cuyo rastro se pierde en las hemerotecas a mediados de los 70, aunque como empresa se mantuvo dentro del grupo Nutrexpa hasta los 90. Como recuerdo nos queda ese Phos- en el nombre del bollito redondo de chocolate.

Movistar+

Marca fosilizada: Canal+

Cómo es la vida. En los 90, el grupo Prisa se hizo con la hegemonía de la televisión digital comprando la plataforma de televisión por satélite Via Digital, propiedad de Telefónica. En 2015 las tornas cambiaron, y esta vez fue Telefónica la que compró el negocio de televisión de Prisa.

La plataforma resultante se llamó Movistar+, una fusión de las marcas anteriores Movistar TV (el servicio de televisión que ya tenía Telefónica, antes llamado Imagenio) y Canal+ (la plataforma de Prisa, antes llamada Digital+).

El plus que ahora sirve de apellido a Movistar es una marca clásica de la televisión de nuestro país desde hace más de 30 años. En 1989 el grupo Prisa ganó una de las concesiones de televisión privada y la explotó bajo la marca Canal+, una marca de origen francés que había nacido en 1984 con un formato novedoso de pago por visión y acceso libre. A lo largo de los años ha servido como identificador de la familia de marcas del grupo, como CNN+ o Digital+.

Tarjeta SIM de Movistar Plus, la marca de las tarifas de contrato de Movistar

Como curiosidad adicional, la verbalización de la marca («Movistar Plus») tampoco es algo nuevo: ya había sido la marca utilizada a principios de los años 2000 para denominar a los contratos de móvil de Movistar, frente a las tarifas de prepago que se denominaban Movistar Activa.

Iberdrola

Marcas fosilizadas: Iberduero e Hidrola

Iberdrola es una de las grandes eléctricas de nuestro país, y no es para menos, porque surgió en 1992 de la unión de dos grandes compañías de energía: Hidroeléctrica Española (conocida como Hidrola) e Iberduero. Y ambas marcas desaparecidas han quedado fosilizadas en el nombre de su sucesora: Iber-d-rola. La D es compartida, suponemos.