Me encanta la tele. Sé que suena raro, pero es verdad. Creo que es un medio con el que puedes contar historias, mostrar realidades y hacer soñar a la audiencia en su propio salón. En familia o individualmente.
Y por supuesto, ya sabes que el lema de esta newsletter es que todo es branding. Las cadenas de televisión, también.
¿Por qué si no La Casa de Papel, serie que produjo y estrenó en su día Antena 3, pasó sin pena ni gloria por su emisión y sin embargo fue un bombazo en Netflix? Los actores, los guiones, los capítulos eran los mismos. Era la misma serie. Pero en Antena 3 pasaron desapercibidas y en Netflix fueron de lo más visto a nivel mundial, llegando a continuar la historia.
«No es lo mismo», me dices. «En Antena 3 tienes que verlo a una hora, hay anuncios…». Sí, tienes razón. Pero con esas mismas condiciones (emisión lineal, anuncios…) Antena 3 tiene otras series que triunfan y no pasan desapercibidas.
La marca ‘Antena 3’ y su efecto
Yo tengo otra teoría. Antena 3 es una marca con la que tenemos una serie de asociaciones mentales. Y dentro de ella, existe el concepto «serie de Antena 3». Quizás si preguntamos por ahí, cuando la gente piensa en una serie de Antena 3 piensa en Velvet, Farmacia de Guardia, Los hombres de Paco, Un paso adelante, Compañeros, El tiempo entre costuras, El secreto de Puente Viejo… series que tienen (o tuvieron) un público fiel y que, más o menos, responden a un concepto parecido de grandes sentimientos, familiares o cotidianas.
Mi punto es que quien buscaba un thirller como La Casa de Papel no la buscaba en Antena 3. Si te dicen que Antena 3 va a hacer una serie sobre un asalto a la Casa de la Moneda, probablemente no esperes que sea LCDP.
Por otro lado, quien veía Antena 3, no esperaba una serie como La Casa de Papel en su parrilla.
Las marcas se contagian unas a otras sus atributos. Y La Casa de Papel vive más feliz en Netflix que en Antena 3.
Seguiremos hablando de esto. Porque junto con los helados, las marcas de la tele son unos de mis temas favoritos.

