9 técnicas de naming que huelen a naftalina (y una que ya cansa)

Al igual que con los logos, los colores y las tipografías con el naming también hay modas que vienen y van. Y algunas pegan tan fuerte que marcan a toda una generación de marcas, y aún hoy en día podemos saber cuándo se formó una empresa por su nombre.

Los que unen los nombres de los fundadores

Si ves un nombre como Emyfa, Peycar o cualquiera de dos sílabas con una “y” en medio, puedes apostar un pie a que se trata de la unión de los nombres de pila de los fundadores. Nombres que en su día podían parecer modernos pero que hoy nos recuerdan a una época de Carmen Sevilla y Gracita Morales en el cine.

Las siglas acabadas en SA

Si en España una marca finaliza su nombre por “sa” es casi seguro que sea una contracción de otras palabras con el consabido “Sociedad Anónima” al final. ¿El ejemplo más famoso? Endesa: Empresa Nacional de Electricidad, S.A.

Los nombres que acaban en 2000 o 3000

Hubo una época en los 70 y 80 en la que debían pensar que el año 2000 no llegaría nunca, y les parecía muy futurista añadir el sufijo 2000 a cualquier nombre. Tal vez no se daban cuenta de que apenas quedaban 20 años para la fecha mágica y que quedaría ridículo. Mención especial a los que tiraron de variantes como 2001, 2002 o los más previsores, con 3000.

Los sufijos o raíces latinas

Especialmente a finales de los 90 y principios de los 2000 hubo una auténtica fiebre por ponerle a los servicios o productos nombres que sonaran al mundo griego o romano. Los acabados en -alia (que hacen referencia a colectivo) llegaron a ser multitud: Navegalia, Localia, Animalia, Juvenalia… pero también podemos mencionar -eris o -irium.

Eurocosas

La entrada de España en la UE trajo un aluvión de marcas que empezaban por euro-, algo que se vio potenciado con la llegada del euro. Si bien tienen sentido algunas como “Eurocalculadora” (calculadora para euros), no entiendo que los taxis para sillas de ruedas se llamen “eurotaxis”, “euroalfombras”, “euroarmarios”…

El sufijo -manía

Muy de los 90. Programas de tele y radio, revistas, páginas web… todos se llamaban algomanía: Basketmanía, Futbolmanía, Pequemanía…

Vamos de modernos: .com, @

Otra moda que también surgió con la popularización de internet a finales de los 90. Incluso marcas que no tenían nada que ver con la red empezaban a añadir arrobas a su nombre sustituyendo a las aes, o ponían un .com al final de su nombre simplemente para quedar bien, incluso aunque no tuvieran ese dominio registrado (ni intención de tener web). Recuerdo un grupo musical que se llamaba Latin.com (sin ser propietarios del dominio) e incluso una tienda de ropa en mi barrio que se llamaba Moda.com.

Las iCosas

Otra plaga relacionada con la tecnología son los nombres con el prefijo i. Desde que Steve Jobs decidió que el nuevo producto de Apple tras su retorno a la compañía se llamaría iMac, casi todas las empresas han querido subirse al carro de no tener imaginación o querer contagiarse de un poco de la gloria de la manzana, lanzando todo tipo de iCosas.

El lenguaje SMS

Esta pasó a finales de los 90, con la popularización de los SMS y el ahorro de letras. Surgieron cientos de marcas que iban de modernas con nombres como “DivierTT”, “Controla-T”…

Actualidad: ¿hashtags y @usuarios?

Creo que la plaga actual son los #hashtags o los @usuarios con la arroba de Twitter. Una auténtica plaga que empezó siendo una buena idea, pero que actualmente está por todas partes. Eventos, personas, reuniones, plataformas, asociaciones… muchas han comenzado a tener su propio hashtag o incluso a añadir el símbolo # a su propio nombre. El cuadradillo nos invade, y como todas las modas, algún día miraremos atrás y nos parecerá horrible. Parémoslo.

Bonus track: Los naming regionales

En Madrid no hay mucha tradición de nombres madrileños, pero sí he visto algunas características en otras comunidades. Por ejemplo, marcas asturianas que empiezan por Astur- (se me quedó grabada “Asturarmarios”) o canarias que meten el número 7 como pueden. ¿Y en tu región, hay alguna moda de naming?

49 opiniones en “9 técnicas de naming que huelen a naftalina (y una que ya cansa)”

  1. Poner la foto de familia de Cuéntame ¿Es por poner algo rancio?
    Porque la boutique de ropa de Mercedes y Nieves se llamaba… ¡Meyni!
    Y la empresa que Don Pablo desfalcó, echándole las culpas a Antonio, se llamaba “Construcciones Nueva York”, nombre petulante donde los haya.

      1. Aparte de la terminación -ex, está el prefijo “Extre”: Extrecom, Extrecar… o el siempre recurrente “Extremeña de “… la plaga es infinita. Pero el mayor ridículo, a mi juicio, lo protagoniza la Junta de Extremadura (o su rebranding a Gobierno de Extremadura), que abrevian con la marca “gobex”, en un intento de ser modernos y de crear marca a base de marketing político del cutre (se ve que les funciona).

        En Cáceres son habituales las marcas compuestas por Norba o Ceres (nombres romanos de la ciudad).

  2. Lo que si que huele a naftalina es usar palabras en ingles para “parecer cool”.

    ¿naming? ¿Social media? ¿Branding? Eso si que es el colmo de la España rancia y cañi de la que pretendes burlarte.

  3. En la cuestión regional en Mallorca y Baleares tenemos “Mallorquina de elevación”, “Mallorquina de aluminio”, “Balear de uniformes”, “Balear de ascensores”… unos genios ¡vaya!

  4. Buenísmo. Muy de acuerdo en todos, sobre todo en los de Eurocosas. Todo los Euroalgo suelen oler bastante peste.

    Te invito a que hagas el post antagónico de técnicas de naming y ejemplos chulos.

  5. En los años 80 estaba de moda poner la década en todos los nombres: por ejemplo los mercados/centros comerciales “Merca 80” (por cierto promovidos por la empresa pública MercaSA) o Radio 80 (que se mantiene en M80), y luego estaba “España 82” como nombre comodín de bares, cafeterías y recreativos.

    Otra cosa de la que ya quedan pocos son los bazares de Todo a 100 que se quedaron con el 100 en el nombre después del euro: hay todavía por ahí una “Cadena Cien” (no sé qué opinará la COPE al respecto, por cierto). Y es curioso porque lo de todo a veinte duros duró poco en sentido estricto: al poco tiempo eran todo “desde” 100.

    Y, al hilo de ENDESA, no sólo es típica la terminación -SA sino también el comienzo EN- (Empresa Nacional) en las empresas del antiguo INI: ENSIDESA, ENASA, ENUSA, ENRESA, ENTURSA… y también sin el S. A.: ENCASO, ENAGAS, ENHER…

  6. Una técnica que se usó a mansalva en ciertos ámbitos en décadas un tanto rancias fue la de deletrear apellidos al revés. Y por lo que veo no ha perdido del todo su vigencia, pues si buscas “zepol” en Google obtienes…¡624 000 resultados! 😀

  7. En Castilla-La Mancha el sufijo es “-man” y queda muy gracioso porque salen nombres como de superhéroe (tipo Agroman).

    Eso también se utilizaba mucho con países: Telmex, Petrobras, Iber-lo que sea, Hispa-no sé cuántas… me acuerdo que uno de los primeros portales españoles era “Hispavista”.

    1. Hay nombres (ya no marcas) acabados en -man que pueden resultar hasta graciosos, como el de un conocido pueblo de Jaén: Guarromán. ¿El superhéroe más sucio? jeje…

  8. En Cantabria muchas empresas empiezan o acaban en ‘Can’. Lo peor son las que trabajan en Asturias y en Cantabria, que no quieren perder al público de las dos comunidades y se denominan ‘AsturCan’ en un derroche de imaginación.

    1. No sé en qué agencia trabajas, pero en todas con las que tengo contacto a la disciplina de creación de nombres para marcas se la llama naming. Tratar de cambiar un nombre conocido por todos solo porque no sea español sería dificultar el trabajo a mucha gente.

      1. No creo que tenga que justificar su crítica trabajando con agencias; de la misma manera que tú criticas algunas técnicas de nombrado, él critica el abuso de términos en inglés.

  9. Aquí en Asturias están las productoras Asturmedia y Zebrastur. Una Papelería Asturiana en Gijón, la empresa Ascensores Principado, Cocinas Asturianas para el mobiliario de cocina y un Astur Armarios. Hace poco que cerró una distribuidora de materíal llamada Comercial Asturiana. Por supuesto está la Central Lechera Asturiana y hace años también existía la marca Lagisa (Lácteas de Gijón S.A.) dentro del sector lechero astur.

  10. El naming regional en Granada está a la orden del día: Emasagra, Inagra, Hefagra, Granatel… Y no solo el naming, no es raro que los logos de empresas granadinas sean una granada, tengan una pequeña granada o que la composición sugiera la silueta de una granada. A fin de cuentas, es chovismo granadino.

  11. En mi pueblo, Tomelloso, de Castilla La Mancha, lo que no lleve -MANCHA-, o -TOM-… es raro! Recuerdo que había una óptica que incluía el sufijo 2000… ¡y eso que la abrieron a finales de los 90! Nombres como ManchaTom, INSTOM (Instalaciones relacionadas con fontanería), MANCHASLOT…

  12. En Castilla y León son habituales los prefijos CyL o CAL para nombrar organismos públicos y empresas privadas: Sacyl, Promecal, PANCAL…

  13. Un ejemplo muy conocido de nombre al revés: las bombillas Osram (por Ramos). Y otro de desafortunado y escatológico palabro al iniciar el nombre de la empresa por el de la ciudad (denominación romana) y terminarlo con el de la actividad: OSCAGAS (en Huesca)

    1. Yo también había oído lo de Osram, pero me temo que es una leyenda urbana. En realidad fue fundada en Alemania por la Deutsche Gasglühlicht-Anstalt, y su nombre deriva de osmium y Wolfram, los materiales usados en sus bombillas.

  14. Lo que yo ya no soporto son las empresas acabadas en Alia,son una puta plaga que se ha puesto de moda y para los mente-huecas.Pongo unos ejemplos de lo mas ridi: Zapatalia,Tartalia o ya el colmo Putalia.Os invito a que busqueis estas 3 empresas y casi cualquier cosa le pones la terminacion Alia y algun tolai la ha usado para su empresa!!! 🙁 Ja ja Jamonalia

    1. Wow, pensaba yo que era el unico que se habia dado cuenta de esto y tenia un “trauma por eso”Soy un extranjero residente, muy agradecido de España, pero desde que llegué me di cuenta de esto. Vialia, Envialia, Aqualia y me paran los vellos de la piel escuchar mil cosas asi. Pense que tenía una fobia o un trauma y me doy cuenta que hay otros como yo… como lo llamamos? aliafobia? jajaja un abrazo

  15. En Cantabria añadirle el sufijo -uco a todo para que quede más montañés. Habrá miles de tiendas que se llamen “la tienduca” repartidas por la región.

  16. Y ya no solo regionales sino locales. Cada vez que veo un negocio con el nombre de su pueblo pienso “hasta aquí ha llegado tu expansión”. Como Autorecambios Denia o Gandiauto. Obviamente son negocios que surgen sin aspiraciones más allá de su pueblo, pero nunca se sabe si puedes abrir en el pueblo de al lado y la marca ya no te sirve, especialmente porque los pueblos vecinos siempre se odian mutuamente.

  17. Veo tu apuesta de la suma de fundadores con la “y” en medio, veo tu apuesta de las S.A. integradas en el nombre de la empresa… y subo un Eypesa (Estebanell y Pahisa Energia, S.A.), que reúne ambas y nos da energía eléctrica por estas tierras… sin los subidones de precios de Endesa y demás, por cierto.

    Lo de -cat o cat- en Cataluña también es cansino hasta la médula. Desde el Catsalut para el sistema público de salud, pasando por el Meteocat para el servicio de meteorología o gencat.cat para la página de la Generalitat, hasta los planes de emergencias Neucat, Inuncat, etcétera.

    El día menos pensado incorporan Smellycat (o quizás Esmèl·licat) como campaña para la adopción de gatos abandonados a su suerte, o algo.

  18. Veo que confundiste las nomenclaturas horteras con las clásicas. Clásico y hortera son conceptos distintos, y aquí aún más.

    Me explico: el que pone un “2000” o un “alia” a su empresa es, en definitiva, hortera de bolera.

    Pero crear una marca con referencias geográficas (Valenciana de No Sé Qué, Europroducciones, PDVSA, Endesa, Avidesa, Ufesa…) son construcciones clásicas. Puro conservadurismo que confundes con el mal gusto.

    Otra cosa es que quisieses agrupar categorías típicas y sobadas de nombres comerciales. Pero no se entiende que consideres que Endesa es un nombre que “huela a naftalina”.

  19. Acá en México se ha puesto muy de moda ponerle PUNTO a todo. “Punto Moda”, “Punto Belleza” “Punto Dental”, “Punto Ice Cream”, “Punto Mascotas”. Y a las plazas comerciales nombrarlas “Punto Sao Paulo”, “Punto Oriente”, “Punto Palmas”, “Punto Pedregal”. y así hasta la náusea.

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