La evolución paralela de las marcas Sabadell y Santander

Podríamos pensar que, además de lo evidente (ser bancos con nombres de ciudades), el Santander y el Sabadell apenas tienen nada en común en sus marcas. Sin embargo, si nos fijamos en la evolución de los últimos años, podremos ver que han seguido un mismo comportamiento. Repasémoslo:

El Banco Santander y el Banco Sabadell eran marcas tradicionales, bancos con varias décadas de historia cuyo logo eran las siglas de la propia entidad, sin muchas pretensiones:

Llegó el momento de modernizarse, a finales de los 80 para el Santander y en los 90 para el Sabadell. Adoptaron nuevas marcas, más acordes con las tendencias estéticas de la época:

Más adelante, se expandieron por el país comprando otro gran banco (el Atlántico en el caso del Sabadell, el Central Hispano en el caso del Santander), y adaptaron la marca a la nueva situación, manteniendo el nombre pero dejando claro quién era el nuevo dueño:

Por último, años después de la integración, el banco decide simplificar su marca y volver a la original, con un pequeño retoque. Por el camino ha perdido, en el paso anterior, el prefijo “Banco”, que ya no es necesario con los niveles de conocimiento que tienen ambas marcas. Y esta es la situación actual:

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