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Correos presenta su nueva marca, dándole todo el protagonismo al símbolo

¿Cómo te enfrentas a la actualización de una marca con más de 300 años de historia, cuyo símbolo tiene un reconocimiento casi pleno y que además es obra de un grande como Cruz Novillo? Pues la mejor opción es precisamente liberarlo de artificios, quitarle todo lo accesorio y realizar solo unos pequeños ajustes para conseguir que funcione con toda su fuerza en los nuevos soportes que, cuando se diseñó allá por los 70, ni se imaginaban.

Eso es lo que ha hecho Summa con Correos. Heredar un símbolo icónico del país, limpiarlo y realizar unos mínimos ajustes. La nueva identidad visual del operador postal público apuesta por la sencillez. Y por fin, como hemos pedido por aquí muchas (muchas) veces, se renuncia a la wordmark. Solo el símbolo y el color amarillo ya transmiten de sobra de qué hablamos. Un estatus de marca que pueden permitirse solo las de mayor reconocimiento, como sucede con Twitter, Nike o McDonald’s.

En este vídeo podemos ver todo el case study, del que también hay más detalles en la web de Summa:

Y es que la marca de Correos necesitaba algo así. Tras años de rediseños que parecían responder más al ego de sus autores o gestores, recargándolo y dando más importancia a elementos secundarios y ni por asomo tan icónicos como su símbolo, hacía falta un golpe en la mesa. Porque hasta ahora daba la impresión de que Correos ignoraba, a propósito o sin querer, su mayor activo: la cornamusa coronada, ese símbolo diseñado por Cruz Novillo en 1977 y que solo a principios de los 2000 había sufrido una pequeña simplificación. Un icono que además es sinónimo de servicio postal en gran parte de Europa, por lo que el reconocimiento visual es prácticamente inmediato incluso para extranjeros. Y sin embargo, era tratada como un elemento secundario en el logo y ni siquiera se utilizaba como nexo común en su arquitectura de marca:

Simplemente la recuperación del protagonismo para el icono ya habría sido una gran noticia, pero han aprovechado para hacer algo más. La cornamusa coronada ha sufrido un ligerísimo retoque, simplificando el dibujo de la corona y modificando muy levemente el trazado de la cornamusa para hacer que el símbolo sea pixel perfect y funcione mejor en tamaños reducidos de entornos digitales. Se trata de un requisito importante para cualquier marca, pero especialmente cuando una empresa ha decidido jugárselo todo a este único elemento. Retocar el trabajo de un mito viviente como Cruz Novillo no es tarea fácil. Dejar el ego a un lado y saber qué tocar y qué no, buscando que el icono mejore su funcionamiento sin querer dejar huella propia, tampoco.

Aplicaciones y sistema visual

Calculaba el presidente de la compañía en la presentación que el logo de Correos está presente en más de 300 millones de elementos, por lo que la sustitución irá en muchos casos ligada a la renovación de consumibles. Por el momento hemos podido ver algunas de las principales aplicaciones y la cosa pinta muy bien, manteniendo el principio de sencillez y eliminar lo recargado. ¿De verdad hacía falta que un buzón incluyese la web, el teléfono, una versión en marca de agua y la wordmark a gran tamaño?

Buzón, antes y después

Precisamente en la banderola de las oficinas postales es donde mejor se resume el cambio. Hace unos meses fotografié una de ellas, preguntándome el motivo del absurdo de que una marca con un símbolo tan mítico diera protagonismo a su insustancial wordmark en un elemento en el que la sencillez y el reconocimiento inmediato deberían primar. La nueva identidad lo resuelve.

También se ha definido un sistema visual denominado “la etiqueta” que servirá de estructura común a todos los elementos de comunicación, y que se basa precisamente en las etiquetas de papel que se adhieren a cada envío de Correos. La etiqueta amarilla será pieza clave en los anuncios y elementos de la marca, siempre coronada por el símbolo.

La nueva marca dispone también de otro recurso visual, la trama. Se trata de recursos geométricos extraídos del símbolo y que aparecerán en algunas aplicaciones gráficas. Esto ayuda a compensar el posible vacío que crearía tanta sencillez, siempre sin llegar a recargar demasiado el diseño.

También se ha definido, en colaboración con la fundición Monotype, una tipografía corporativa a la que han denominado Cartero en homenaje al personal de la empresa. Se trata de una sans serif sencilla y elegante, de fácil legibilidad y reproducción.

Ahora solo nos queda esperar a ver si esta nueva cornamusa coronada se extiende al resto de marcas del Grupo Correos, algo que no vendría nada mal, y ver cómo evoluciona.

Por Fernando de Córdoba

Madrileño de 1987. Trabajo en una agencia de social media, gestionando la comunicación online de algunas grandes marcas. También escribo sobre movilidad sostenible en ecomovilidad.net y me gusta el diseño, la fotografía, el branding, el periodismo y la televisión.

3 respuestas a «Correos presenta su nueva marca, dándole todo el protagonismo al símbolo»

Gracias por el post 🙂 El otro día, al ver el rediseño pensé si te animarías a retomar un post.

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