Categorías
Curiosidades

Lina Morgan y otras personas con nombres de marcas (y viceversa)

Es difícil imaginar que alguien se ponga como nombre el de una marca, o que nombres de marcas provengan del nombre o apellidos de alguien. No se trata de casos evidentes como Duffman o los hoteles Hilton, sino otros mucho más cercanos de los que a lo mejor no lo imaginaríamos. Veamos algunos ejemplos.

Lina Morgan y la Banca Morgan

Sí, la vedette y cómica recientemente fallecida no se llamaba así en realidad. Lina Morgan era el nombre artístico de María de los Ángeles López Segovia, compuesto en los años 50 a partir de su nombre cariñoso Angelina y la Banca Morgan (hoy, JP Morgan Chase), por aquel entonces un símbolo de éxito y glamour.

Lydia Bosch y Bosch

Aunque parece un nombre real, el auténtico nombre de la que siempre será la tía Alicia de Médico de Familia es Lydia Boquera de Buen. ¿Y quién inventó su apellido artístico? Fue Chicho Ibáñez Serrador, al que la sonoridad de esta marca de electrónica le gustó y decidió bautizarla así en los 80, cuando la descubrió para el concurso Un, dos, tres.

Raphael y Philips

Icono de los modernos y de las madres, el popular cantante y protagonista de la última película de Álex de la Iglesia no lleva la ‘ph’ en el DNI. Rafael Martos Sánchez acudió a grabar su disco a los estudios de Philips en el paseo de las Delicias un día de 1961 y allí se fijó en que la marca se pronunciaba Filips aunque se escribía con Ph… y decidió incorporarlo a su nombre.

Danone y Daniel Carasso

La ahora francesa Danone surgió en Barcelona en 1919. El nombre de la empresa surgió a partir del diminutivo cariñoso con el que la familia del fundador llamaba a su hijo Daniel: Danón. De hecho, cuando la empresa se traslada de Francia a Nueva York huyendo de la persecución nazi, se establecen allí con un nombre que sonaba más americano (algo que también hizo Philips en su día, aunque obligados): Dannon, que aún mantienen.

Rumasa y Ruiz Mateos

Este ejemplo es más conocido, pero creo que aún no es tan evidente como para haberlo descartado. El popular emporio de la abeja tiene un naming muy fácil: es simplemente un acrónimo de Ruiz Mateos, SA, los apellidos del fundador.

Panrico y Andreu Rivera Costafreda

La legislación no permite que una marca diga de sí misma que es la mejor o que está «rica», pero Panrico lo dice en el naming. Una leyenda urbana dice que fue fundada por un hombre llamado Panificio Rivera Costafreda, y es verdad… a medias. En realidad el fundador se llamaba Andreu, pero sí que tenía esos apellidos. Fundó un panificio (en italiano: horno, panadería) con sus apellidos, y la magia de los acrónimos una vez más creó Panrico.

Fenosa y el Conde de Fenosa

Vale, esto no es exactamente un nombre pero me parece tan curioso que no podía dejar de incorporarlo. Pedro Barrié de la Maza fue un empresario gallego dueño, entre otros, del Banco Pastor y de Fenosa (cuyo naming, Fuerzas Eléctricas del Noroeste, ya repasamos). En 1955 el dictador Francisco Franco decidió hacerle conde, y el condado que se creó para ello fue… ¡el Condado de Fenosa! ¡un título nobiliario con nombre de empresa! Por si lo de la estación Vodafone Sol nos parecía exagerado.

Como todo título nobiliario, ha ido pasando como descendencia, y actualmente el Conde de Fenosa es José María Arias Mosquera. Si yo fuese él pediría al rey que me lo actualizase y pasase a ser el Conde de Gas Natural Fenosa. Con una mariposa en el escudo de armas.

En este post puedes encontrar más marcas cuyo nombre viene del nombre o apellido de los fundadores: Marco Aldani, Caprabo…

Por Fernando de Córdoba

Madrileño de 1987. Trabajo en una agencia de social media, gestionando la comunicación online de algunas grandes marcas. También escribo sobre movilidad sostenible en ecomovilidad.net y me gusta el diseño, la fotografía, el branding, el periodismo y la televisión.