Si os hablo de un conejo rosa que personifica una marca de pilas, se os vendrá a la cabeza instantáneamente el conejito de Duracell. Y es que esta mascota es una de las más famosas desde que en los 70 se estrenara en un spot de la marca, demostrando que con las pilas de esta compañía era capaz de tocar el tambor mucho más tiempo que los demás. Algo que podría haber sido una simple imagen en un anuncio pero que acabó siendo parte esencial de su marca… en Europa.

Porque sí, este conejo solo aparece en el material de Duracell de Europa. En Estados Unidos, el mercado en el que se estrenó el spot que lo vio nacer, Duracell no tiene derechos para usarlo. ¿Y por qué? Pues puede que en este momento os venga a la cabeza otro conejo rosa también del sector de las pilas: el de Energizer.

Y es que ambas compañías tienen una feroz competencia, y claro, cuando una comete un error, la otra no duda en aprovecharse. Y el error de Duracell fue el de no renovar la patente del conejo rosa. Así que Energizer, ni corta ni perezosa, corrió a registrar otro conejo rosa, algo más canalla, con gafas de sol y todo (que es el código visual de los canallas en los 80). Y en 1989 empezó a aparecer en los spots de esta otra marca, reprochándole a Duracell que se comparase con las pilas salinas y no con las alcalinas.

Por lo tanto, de cara a un espectador de televisión, el conejo rosa de las pilas usaba Duracell hasta finales de los 80, cuando se pasó a Energizer.