Infografía: Nuevas marcas de las cajas de ahorros

En 2008 había más de 40 cajas de ahorros que en la actualidad, reconvertidas en bancos, han quedado reducidas a menos de 15. El proceso de reordenación del sector hizo que muchas se agrupasen, creando marcas nuevas (o fusionando ambas como en Caja España-Duero) y respetando o no las anteriores.

En todo caso, podemos decir que las marcas de las mayoría de antiguas cajas han pasado a ser simplemente logos. Por ejemplo, en el caso de las cajas que formaban Banca Cívica (CAN, Cajasol, Caja Canarias, Caja Guadalajara y Caja de Burgos) que fueron adquiridas por La Caixa, se publicó una nota de prensa diciendo que su nuevo dueño mantenía las marcas en sus comunidades de origen como una muestra de su compromiso con la sociedad, las personas, los trabajadores y no sé qué más. Pero sin una propuesta que las diferencie, sin un posicionamiento que ofrezca algo diferente, simplemente son oficinas de La Caixa con un logo ligeramente diferente en la puerta. Y me apuesto algo a que en dos o tres años habrán desaparecido. Ya no son marcas, son logos.

Para aclararnos un poco sobre qué ha pasado con las cajas de ahorros (y como es la nueva imagen de los grupos resultantes), he hecho este árbol genealógico con las cajas afectadas, según datos de CECA. No es un mapa de adquisiciones y fusiones (aunque suele coincidir), sino simplemente de evolución de marcas comerciales:

infografiacajas

Tengo pendiente, como me sugirió un comentarista, hacer uno en profundidad sobre los bancos en España en las últimas décadas, pero me temo que eso es más complicado. Cualquier ayuda será bien recibida 🙂

Novacaixagalicia, Novagalicia Banco y EVO: tres nombres para una misma fusión

Dentro del proceso de concentración de las cajas de ahorros y su conversión en bancos, una de las fusiones que se han dado es la de las dos cajas gallegas, Caixanova y Caixa Galicia, que ha sido todo un ejemplo de cómo no hacer las cosas.

Las dos cajas acordaron su fusión y se pusieron a buscar un nombre para la entidad resultante. Parece obvio que si querían mantener sus raíces gallegas, el mejor nombre ya era de su propiedad: Caixa Galicia. Corto, simple, muy descriptivo y con gran conocimiento entre el público. Sólo habría que hacer una campaña de difusión para que los clientes de Caixanova comprendiesen que ahora tenían nueva marca. Y en caso de haber querido hacer algo radicalmente distinto, podría haberse buscando un nombre desde cero.

Primera marca: Novacaixagalicia

Pero como suele ser habitual en estos procesos, ninguna de las dos cajas quería renunciar a su parcelita de poder, incluido el nombre. De modo que el resultado fue un pastiche larguísimo, Novacaixagalicia. Un nombre que no sólo es largo, sino que plantea dudas (¿seguirá siendo una nova caixa dentro de 20 años?) y problemas (los gestores no dudaron en abreviarlo con el desafortunado acrónimo NoCaGa, quizás más apropiado para un laxante). El logo tampoco era mucho mejor: de nuevo, el intento de mostrar los colores corporativos de las dos antiguas cajas convirtieron lo que pretendían ser unas velas de barco con la forma de Galicia en un mapa cortado por la mitad.

El caso es que esta nueva marca comenzó a implantarse tímidamente en las oficinas, mediante pegatinas y cartelería. Y cuando incluso se había reformado alguna sucursal para incorporar los nuevos letreros, los gestores de la caja volvieron a cambiar la imagen corporativa y el nombre.

Segunda marca: Novagalicia Banco

La marca Novacaixagalicia apenas duró un año. Un trabajo de diseño más profesional mejoró el logo, pero esta vez con los colores propios de la bandera gallega, el azul y el blanco. En cuanto a naming, se optó por Novagalicia Banco.

Tercera marca: EVO Banco

Pero este no es el último capítulo. Los gestores de Novagalicia Banco han decidido mantener ese nombre sólo para sus territorios con mayor implantación (Galicia, León, Asturias…) y operar bajo el nombre de EVO en el resto de España.

EVO se presenta con una llamativa imagen muy sencilla, en blanco y negro. Su nombre proviene de evolución, porque según explican, ofrecen productos avanzados (en esencia, cuentas y depósitos orientados a captar capital). Su posicionamiento es muy similar al de los bancos online, aunque contará con la red de sucursales físicas.

Según explican, el logo es moderno, sencillo y sólido. Representa una B y una I (de banca inteligente, su lema) y tiene dos partes como las dos cuentas bancarias que constituyen su único producto.

No hay ninguna referencia en la web de EVO a su hermana Novagalicia Banco, pero sí es evidente cuando vemos que sus áreas de banca electrónica son exactamente iguales:

¿Tendrán futuro estas marcas?

Aún no se sabe si esta será la última marca que presente esta entidad tan prolífica en ellas. La matriz NCG Banco está controlada por el FROB, y si no logran un socio que aporte el dinero necesario, podría ser subastada entre alguno de los grandes bancos al acabar el verano, lo que previsiblemente haría desaparecer sus marcas.

También se plantean otros dilemas. ¿Es lógico que una entidad que ha recibido cientos de millones de euros del Fondo de Garantía de Depósitos y está controlada por el FROB se dedique a probar logos y a deshacerse de ellos a los pocos meses?

Actualización: EVO se independizó y Novagalicia volvió a cambiar de marca