La verdadera historia de la estrella de La Caixa

La Caixa puede presumir de ser una de las empresas españolas cuyo icono está diseñado por un gran artista: Joan Miró. Sin embargo, la historia de cómo Miró acabó diseñando la famosísima estrella no es tan conocida como su autoría.

En los años 70, la consultora Landor, que era la principal empresa de identidad corporativa del mundo, había creado una nueva imagen para Iberia, en la que creaba el conocido símbolo IB con la corona española. La Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorros, que era conocida popularmente como La Caixa, quería aclarar su imagen y contrató también al estudio californiano. Una de las primeras decisiones, como ya vimos en su día, fue que “La Caixa”, con comillas y todo, dejase de ser simplemente un eslogan para convertirse en la marca de la caja. Pero necesitaban un símbolo potente. Hasta entonces se habían utilizado diferentes iconos: un escudo con las provincias catalanas y la balear, el edificio de la Via Laietana…

Tras muchas reuniones, Landor y La Caixa decidieron dejar de lado opciones más conservadoras como las que estaban usando otros bancos, con iconos tradicionales o sus siglas, y optar por encargar a un artista de renombre internacional su símbolo. De esta forma, representarían una de las cosas que más llamó la atención a la consultora de branding cuando empezaron a analizar el caso: que La Caixa (como todas las cajas de ahorros) tuviera una doble vertiente de entidad bancaria y también obra social y cultural.

En cuanto al artista, se eligió a Miró por varias razones: era de origen catalán y residente en Baleares, los dos territorios históricos de la caja (recordemos que durante muchos años, el lema de la Caja de Pensiones era “La Caixa” de Cataluña y Baleares). Además, su arte era muy reconocible por todos los posibles segmentos de mercado, y resultaba ingenuo, fantástico e imaginativo pero también elegante, sofisticado y sutil.

Sin embargo, aunque en muchas historias del logo se explica que se encargó a Miró un tapiz del cual extraer algún elemento para ser usado como símbolo de La Caixa, esto no es exactamente así. En realidad Miró recibió un encargo muy acotado. Basándose en su obra, Landor había pensado en un asterisco con acompañamiento de dos puntos, inspirados en elementos recurrentes en la obra de Miró. El asterisco se definió de ocho puntas (para evitar las connotaciones políticas o religiosas de las estrellas) y los dos puntos, amarillo y rojo por los colores de la bandera catalana. Este fue el modelo que se entregó a Miró:

estrellalandor

En 1980, Miró se prestó a colaborar con la entidad, dibujando el encargo que le pedían y un tapiz en el que estaría integrado. Sin embargo, cuando Miró envió el resultado, Landor y La Caixa se sorprendieron con el resultado: el artista había experimentado con el asterisco, pero finalmente se había decidido por una estrella de cinco puntas, que para muchos simboliza una persona echando una moneda en una hucha.

tapiz

Ni la caja ni la consultora quisieron cambiar en nada el icono del artista, que se estrenó a principios de los 80 primero en todo lo relacionado con la obra social de la entidad y después en las oficinas bancarias. Y sin duda, es un icono que no ha pasado de moda más de 30 años después y que es una de las marcas más reconocibles del país. No es de extrañar que, cuando se fusionó La Caixa con Caja de Barcelona a principios de los 90, se decidiese mantener la imagen tal cual.

Fuente: “Biografía de una estrella” de Ima Sanchís

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