La historia de branding detrás de los Donuts Pantera Rosa

En las últimas semanas ha hecho bastante ruido el último lanzamiento de Donuts, su variedad Pantera Rosa. Si bien no es raro que la marca de las rosquillas lance variedades más o menos atrevidas (han tenido algunas temporales como limón en verano, de frutas del bosque para primavera o de “cupido” para San Valentín), en este caso hay una historia de branding detrás. Y es que los nuevos Donuts Pantera Rosa son el primer signo visible de la unión de Panrico y Bimbo en España desde que la segunda comprase a la primera en el verano de 2016. Continuar leyendo “La historia de branding detrás de los Donuts Pantera Rosa”

Dos revistas que acabaron viviendo solo de su marca

Siempre he dicho que los medios son mucho más que empresas. Sus marcas forman parte de nuestra vida de una manera más intensa que cualquier otra. Definen nuestra personalidad e incluso nuestra ideología. Y muchas saben que en ocasiones su marca vale más que cualquier otro activo de la empresa.

Por eso hoy traemos el caso de dos revistas que, años después de dejar de publicarse, siguen utilizando activamente su marca: National Lampoon y Life. Continuar leyendo “Dos revistas que acabaron viviendo solo de su marca”

Openbank, el banco online que se fundó en 1879

Hace un tiempo me enteré de la existencia de un concepto desconocido para mí: las fichas bancarias. Y es que resulta que si tú quieres poner un banco en España, además de mucho dinero, sucursales, un logo feo y bolis atados con cadenita, necesitas otro requisito imprescindible: una ficha bancaria, es decir, una licencia que el Banco de España otorga (o no) y que sirven para tener controlados el número de bancos.

Las fichas bancarias, por lo tanto, son un bien preciado en el sector. Por eso, cuando un banco compra otro se la suele guardar para más adelante, o para vendérsela a otro y sacarse un dinerillo (como hizo el Deustche Bank con la ficha del Banco de Madrid, tras comprarlo para hacerse con sus clientes y sucursales). La ficha bancaria no es la marca del banco, aunque a veces se vendan juntos, como en el caso que acabamos de mencionar.

Openbank, un banco del siglo XIX

Pues bien, hecha esta introducción, comprobaréis que este mundillo de fichas limitadas y bancos que se compran unos a otros hay cosas bastante curiosas. Echando un ojo al anuario de la Asociación Española de Banca uno se encuentra con datos bastante llamativos como que Openbank, el banco online del grupo Santander, se fundó en… 1879:

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Efectivamente. No se trata de funcionarios del Ministerio del Tiempo conectándose a internet con sus portátiles intertemporales, sino de un pequeño banco llamado P. Alfaro y Cía fundado a finales del siglo XIX que a lo largo de los años fue cambiando de marca y dueños.

En 1947 pasó a ser Banco Alfaro, en 1959 cambia su marca por la de Banco Peninsular, que se integra en Rumasa. Tras la expropiación, el Peninsular se adjudica a Banesto, que acaba eliminando la marca.

En 1995, el Santander (dueño ya de Banesto) utiliza su ficha bancaria para crear Openbank, su banco telefónico, que en 1999 pasará a llamarse Patagon. Finalmente, en 2005 recupera su nombre anterior, volviendo a ser Openbank. ¡Quién le iba a decir al señor P. Alfaro que años después, el banco que él fundara continuaría operando como banco exclusivamente online!

Unoe, fundado en 1930

Pero este no es el único caso llamativo. Unoe, el banco online del BBVA (que por cierto, va a desaparecer y unificarse con su matriz) también se fundó hace muchas décadas. Concretamente en 1930, con el nombre de Banco de la Propiedad:

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Mantuvo esta marca desde su fundación hasta 1963, cuando pasó a ser Banco de la Propiedad y Comercio. Cambiaría de nombre de nuevo en 1972 por el de Banco de Barcelona:

La Junta de Accionistas del Banco de la Propiedad anuncia el cambio de nombre por el de Banco de Barcelona
La Junta de Accionistas del Banco de la Propiedad anuncia el cambio de nombre por el de Banco de Barcelona

Curiosamente, a principios de siglo ya habñia existido un Banco de Barcelona, que acabó quebrando. La verdad es que la historia me recuerda un poco a la del Banco de Madrid, del que también hubo dos.

Finalmente en 2000, el BBVA, que ya era dueño de la ficha bancaria, la utilizó para poner en marcha Unoe.

Otros casos curiosos

El anuario de la AEB también nos muestra otros datos sobre compras y cambios de marca. Por ejemplo, que el Banco Castilla-La Mancha (parte de Liberbank) opera con la misma ficha bancaria que antes fue el Banco Liberta, una entidad inactiva propiedad de CajAstur, y que antes había sido el Banco del Noroeste, quebrando en 1988 y pasando su ficha bancaria a partir de entonces por muchas manos diferentes.

También me parece interesante la historia de la ficha bancaria que utiliza ahora CaixaBank, y que pese a lo que podamos creer no viene de su actividad como caja de ahorros, sino del Banco de Europa, una entidad que la catalana compró en 1994, y cuya ficha usó durante años con la marca MicroBank.

Si te ha gustado este artículo, no te pierdas la historia de Deustche Bank, el banco que fue expulsado de España y volvió poquito a poco.

 

Globalcaja: Cuando tu rebranding lleva tus clientes a la competencia

Desde el punto de vista de branding, las Cajas Rurales son muy interesantes. Este tipo de cooperativas de crédito se da en muchas regiones de España y tienen bastantes curiosidades que contar. La principal es que aunque muchas de ellas comparten imagen (el logo de la espiga, diseñado en los 80 por Ante Kvessitch), son entidades completamente independientes, y de hecho en los últimos años algunas han decidido cambiar de imagen y adoptar una más moderna. Y precisamente la historia de hoy, que me contó hace poco mi amigo Raúl, tiene que ver con esto último.

Os presento a las cajas cajas rurales de Albacete, Ciudad Real y Cuenca, todas con su logo de la espiga:

cajasrurales

En 2011, estas entidades decidieron fusionarse para crear la mayor caja rural de la región, y adoptaron para ello el nombre de Globalcaja. Un nombre sin personalidad ninguna que decidieron complementar con una identidad gráfica que podría ser de una entidad bancaria, un herbolario o una clínica veterinaria. Ellos decían que el símbolo representaba una espiga formada por tres partes, por cada una de las cajas. Ahá:

Globalcaja

El caso es que para Globalcaja las cosas no eran fáciles. También durante 2011 su competidora Caja Rural de Toledo había cambiado su nombre por uno mucho más ambicioso: Caja Rural de Castilla-La Mancha, pero ella sí que mantuvo la espiga. Y con esta nueva identidad inició una expansión fuera de Toledo, por supuesto incluyendo las provincias de Albacete, Ciudad Real y Cuenca. De modo que pongámonos en la piel de los vecinos de la zona cuando un buen día de 2011 salen a la calle y se encuentran esta oficina:

Foto de eldiario.es
Foto de eldiario.es

Mientras tanto, a pocas calles aparecía una oficina con un logo y un nombre que les sonaba mucho más, e incluso referenciando a su propia comunidad autónoma:

Foto de ruralvia.com
Foto de ruralvia.com

¿La conclusión? Un montón de clientes de las antiguas cajas rurales de Albacete, Ciudad Real y Cuenca entrando en las oficinas de la competencia pensando que era su caja. Bravo, genios del branding de Globalcaja. Sirviéndole los clientes en bandeja al adversario.

Finalmente, Globalcaja entendió que debía volver a conectar con su público. Y como al nombre ya no podían renunciar, optaron por recuperar la espiga, el color verde y añadir un lema en plan “señora, no se líe”:

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Y estos son los peligros de compartir logo con tu competencia, de ir de moderno y de no hacer una transición suave, especialmente si tu público es mayor.

El niño sonriente de Matutano y Risi: ¿quién copió a quién?

Reconozco que, a pesar de ser un friki del branding, tengo mis despistes. Hace unos años, cuando Matutano recuperó su logo con el niño de gran sonrisa, me di cuenta de que me había pasado toda la infancia confundiendo Risi y Matutano. Y desde entonces me intrigó muchísimo averiguar si todo se trataba de una casualidad y qué marca se había copiado de cuál.

En Marca por hombro ya hemos hablado alguna vez de marcas sospechosamente parecidas: Llaollao y Smoöy, los conejos rosas de Duracell y Energizer… Así que decidí empezar a investigar quién se había copiado de quién.

Un poco de historia de Matutano y Risi

Matutano se funda en los años 50, y en 1965 empieza a expandirse por España. Según Wikipedia, es en 1975 (ya perteneciente al grupo Pepsico) cuando adopta su famosísimo logo con el niño sonriente, que desaparecerá en 1997, recuperándose en una versión estilizada por Morillas en 2009.

Por lo tanto, tenemos una primera fecha: 1975 como primera aparición de un niño sonriente que representa a una empresa de aperitivos de maíz fritos. ¿Y Risi?

Según una nota de prensa, Risi es algo más joven que Matutano: se fundó en 1970, pero no hay noticias de cuándo adoptaron a su niño risitas.

De modo que me voy a la hemeroteca para tratar de buscar algún anuncio o noticia en el que aparezca el logo de Risi o Matutano en los 70, para tratar de averiguar cuál fue el primero.

Encontramos una página de 1981 en la que ya aparece el logo de Matutano que todos conocemos:

matutano1981

Muy bien, se confirma lo que ya sabíamos, que para principios de los 80 Matutano ya usaba la sonrisa. Pero necesitamos algo más antiguo, y esta vez de Risi. En un periódico de julio de 1972 encontramos fotos de una convención de Risi (“Alimentos Ligeros SA”). En una de ellas, si nos fijamos bien, se ve el logo con la sonrisa:

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Parece que ya tenemos un ganador: si Matutano estrenó su logo en 1975 y Risi ya usaba la sonrisa tres años antes… está claro que es este último el primero que tuvo la idea de usar un niño sonriente como imagen (lo cual casa bastante con su nombre, claro). Pero, solo por si acaso, investiguemos más: puede que antes de 1972 Matutano utilizase otro logo, pero que también fuese un niño sonriente.

En 1969 encontramos un anuncio de prensa en La Vanguardia de Matutano… y ni rastro del niño sonriente:

matutano1969

Y para confirmarlo, un anuncio de ofertas, también de 1969, nos muestra que por aquel entonces su logo era solo la wordmark:

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Por lo tanto, parece que (si no llegan nuevas pruebas o testigos sorpresa) podemos dar por solucionado el enigma: fue Risi la primera que empezó a usar como logo un niño sonriente. Y además, el suyo tiene pelazo.

A lo que no sé responder es al motivo de la copia, especialmente cuando Matutano parece que era por aquel entonces una empresa bastante más importante que la recién nacida Risi. Ojalá alguien nos pueda dar algo de luz en este tema.

ACTUALIZACIÓN: Al más puro estilo de las películas de Antena 3 al mediodía, tenemos un testimonio sorpresa que puede dar un giro a la investigación. Sí, es posible que en España Matutano no tuviese niño sonriente hasta 1975, pero parece ser que Pepsico, la compañía que se hizo con la empresa, llevaba años usándolo, según nos cuenta este amigo del blog:

Por lo tanto, el caso vuelve a dar un giro y parece que fue Matutano (o más bien, su empresa matriz) el primero en usar un niño bocabuzón. ¿Habrá nuevas pistas?

Si te ha gustado este caso de marcas clónicas, sigue leyendo sobre otras que parecen gemelas: Llaollao y Smoöy.

Movistar Plus ya existió hasta 2004

Hace unas semanas se dio a conocer la marca resultante de la unión de los servicios de televisión de pago Movistar TV (antes, Imagenio) y Canal+. El nuevo nombre era Movistar+, leído Movistar Plus. De hecho, su web ha recuperado un viejo dominio de Canal+: plus.es.

Sin embargo, aunque un naming híbrido entre Movistar TV y Canal Plus parece la opción más conservadora para esta unión, lo cierto es que Movistar Plus no es una marca nueva para Telefónica. De hecho, ya la usaron durante años.

Vayamos a mediados de los 90. Cuando se lanza la telefonía digital, solo existía el contrato. Un par de años después de introduce algo que popularizaría el nuevo medio de comunicación: las tarifas prepago, que en un inicio la compañía llamó MoviStar Prepago y después, MoviStar Activa.

Durante años, los operadores móviles utilizaron submarcas para sus tarifas de prepago, manteniendo una comunicación, campañas y posicionamiento diferentes. Así, existieron MoviStar Activa, MoviLine Óptima, Airtel Fórmula y Amena Más. Estas marcas eran como la versión para el público general del operador, en una época en que el contrato era para quien hacía un uso intensivo del móvil, como profesionales y empresas. Recordemos que durante muchos años los contratos tenían cuota mensual, que pagabas además de lo que llamases, por lo que no es de extrañar que el disponer de un móvil sin compromisos ni cuotas atrajese a mucha gente para la que la telefonía móvil era aún un lujo.

El caso es que años después los operadores trataron de fidelizar más a los clientes, animando a su base de usuarios de prepago a pasarse a contrato. Mejores tarifas, móviles subvencionados y condiciones preferentes eran sus argumentos. De hecho, las operadoras pusieron en marcha campañas publicitarias animando a los clientes al cambio, utilizando metáforas físicas: “Salta” (Movistar), “Muévete” (Vodafone) o “Da el paso” (Amena).

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Por eso Movistar decidió utilizar también una submarca para sus contratos. Y ahí nació MoviStar Plus. El propio nombre lo deja claro: es un servicio mejor, más avanzado que el de un prepago.

Durante años, las marcas MoviStar Activa y MoviStar Plus convivieron. La primera usaba tonos naranjas y una comunicación más joven y directa; la segunda tonos azules y verdes y trataba de ser más premium.

Esta estrategia de doble marca terminó en 2004, cuando Movistar estrenó su nueva imagen (la M), y pasó a hablar sencillamente de Tarjeta (como comúnmente se conocía al prepago) y Contrato. Algo que ya había hecho Vodafone, que eliminó la marca Fórmula casi a la vez que el propio nombre Airtel.

Diez años después Movistar ya es más que una compañía de telefonía móvil, y una marca casi olvidada como Movistar Plus vuelve a la vida, nombrando a un servicio que ni soñaban con ofrecer cuando desapareció. Curioso.

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Agradecimientos a Raúl Sevilla que tuvo la primera idea para este post 🙂

Si te ha gustado este repaso, en este artículo exploramos toda la historia de Movistar

Liberbank, Caja3, Banca Cívica… logos y marcas nacidos y muertos en la crisis

Si hay que sacar algo bueno de la crisis (y permitidme la frivolidad) es que los frikis del branding estamos viendo pasar muchas marcas. Especialmente en el sector financiero, ese que era el más sólido de Europa y que después se desmoronó como un castillo de naipes.

A lo largo de estos años hemos visto aparecer y desaparecer montones de marcas en un proceso al que incluso hemos dedicado un artículo. Las que desaparecen no solo son, como era previsible, las de las cajas de toda la vida. Algunas marcas e identidades visuales creadas hace muy poco ya son historia. Repasémoslas.

Caja3: desaparecida

Caja3

Tres cajas católicas, Cajacírculo, CAI y Caja de Badajoz se unían en una “fusión fría” a la que llamaron muy originalmente Caja 3. El horroroso logo se usó en combinación con el de las cajas fundadoras, de modo que no llegó a haber oficinas bajo la marca Caja 3 exclusivamente. Finalmente, en 2013 Ibercaja compraba el grupo y se deshacía de la marca paraguas, añadiendo un endorso a las marcas tradicionales de las cajas que la formaban.

Unnim: desaparecida

unnim

La imagen de la unión de Caixa Manlleu, Caixa Sabadell y Caixa Terrassa fue diseñada por Morillas, y su símbolo quiere ser, según se explicó en un evento Brandemia, algo entre medias de una U y una C para representar el concepto de “unión de cajas”. En las localidades de las cajas fundadoras operaban con un nombre mixto, integrado en el logo (por ejemplo, UnnimCaixa Terrassa) y en el resto de España, simplemente como UnnimCaixa o Unnim.

Con la nacionalización, Unnim se dividió en dos: UnnimCaixa, que gestionaba la obra social; y Unnim a secas, que fue comprada por el BBVA. Actualmente la primera se denomina Fundació Antigues Caixes Catalanes y la segunda ha desaparecido en favor de la marca del comprador.

Banca Cívica: desaparecida

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Para mí, la mejor de las marcas bancarias que nacieron de la crisis. La unión de Caja Navarra, Cajasol, Caja de Guadalajara, CajaCanarias y Caja de Burgos nacía en 2010 a imagen y semejanza estética de la líder, Caja Navarra, e incluso su nombre provenía de un lema de esta entidad. La entidad operaba con la marca Banca Cívica en territorio neutral y con las originales de cada caja (endorsadas por Banca Cívica) en las zonas tradicionales de cada una.

En 2012 era comprada por La Caixa, que mantuvo en sus provincias de origen las marcas de las cajas fundadoras (eliminando todo rastro de Banca Cívica) junto con la estrella de CaixaBank. En el resto del país, las oficinas pasaron a ser La Caixa… ¿y dentro de un tiempo CaixaBank?

Novacaixagalicia / Novagalicia: desaparecida

novacaixagalicia

Novagalicia-Banco

La entidad de los mil nombres era la unión de Caixanova y Caixa Galicia, y se llamó Novacaixagalicia. Poco después, con su conversión a banco, pasaron a llamarse Novagalicia Banco, pero apenas les dio tiempo a acostumbrarse porque el negocio fuera de Asturias, León y Galicia se segregó bajo la marca EVO y se vendió aparte. Por su lado, la red de sucursales de los territorios tradicionales también cambiaron de dueños y actualmente se denominan Abanca. Si te has perdido, le dedicamos un post hace tiempo. Bueno, y otro cuando llegó Abanca.

BMN: cambio de imagen

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Esta marca no ha desaparecido, pero sí que ha cambiado de logo. El primero que usaron imitaba un ¿sol amaneciendo en el mar? que, la verdad, no era ni bonito ni feo. Era la típica marca que pasa desapercibida y que podría ser lo mismo de un banco que de un fabricante de móviles. El no poder usar su nombre completo (Banco Mare Nostrum) tampoco ayudaba, ya que se veía reducido a tres letras sin significado aparente ni personalidad.

Este logo apenas se usaba en oficinas, ya que en los rótulos se mantenía el de la caja original, y por lo tanto solo estaba presente en pegatinas y cartelería. Con una excepción: cuando el Sabadell compró la marca y las oficinas de Caixa Penedès en Cataluña, las oficinas que habían sido de esta caja en el resto del país tuvieron que cambiar sus rótulos, ya que BMN dejaba de tener derechos sobre la marca. Así, llegaron a existir sucursales “puras” con el logo azul de BMN.

Finalmente, en 2014 la entidad estrenaba una nueva imagen en la que el negro y el magenta eran los protagonistas, con un aire más premium. Coincidiendo con este cambio, todas las oficinas, incluyendo las de las provincias de las cajas fundadoras, pasan a utilizar solo la marca BMN.

Liberbank: cambio de imagen

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Fundado como una “fusión fría” de CajAstur, Caja Cantabria y Caja Extremadura bajo el nombre Effibank, pronto cambió su marca por la de Liberbank con un extraño logo coronado por un símbolo que era un ¿tulipán?. Al igual que en el caso anterior, el logo tampoco hizo mucho acto de presencia porque en toda España se mantenían los logos de las cajas fundadoras, y solo se veía en algunos vinilos y en material promocional. En abril de 2015, el banco estrena nueva identidad, más sobria, y que ahora sí sustituye las de las cajas que lo formaron.

Guerra de conejos: Duracell contra Energizer

Si os hablo de un conejo rosa que personifica una marca de pilas, se os vendrá a la cabeza instantáneamente el conejito de Duracell. Y es que esta mascota es una de las más famosas desde que en los 70 se estrenara en un spot de la marca, demostrando que con las pilas de esta compañía era capaz de tocar el tambor mucho más tiempo que los demás. Algo que podría haber sido una simple imagen en un anuncio pero que acabó siendo parte esencial de su marca… en Europa.

Porque sí, este conejo solo aparece en el material de Duracell de Europa. En Estados Unidos, el mercado en el que se estrenó el spot que lo vio nacer, Duracell no tiene derechos para usarlo. ¿Y por qué? Pues puede que en este momento os venga a la cabeza otro conejo rosa también del sector de las pilas: el de Energizer.

Y es que ambas compañías tienen una feroz competencia, y claro, cuando una comete un error, la otra no duda en aprovecharse. Y el error de Duracell fue el de no renovar la patente del conejo rosa. Así que Energizer, ni corta ni perezosa, corrió a registrar otro conejo rosa, algo más canalla, con gafas de sol y todo (que es el código visual de los canallas en los 80). Y en 1989 empezó a aparecer en los spots de esta otra marca, reprochándole a Duracell que se comparase con las pilas salinas y no con las alcalinas.

Por lo tanto, de cara a un espectador de televisión, el conejo rosa de las pilas usaba Duracell hasta finales de los 80, cuando se pasó a Energizer.